Elegir el equipo adecuado para el tendido de cables y de fibra óptica es uno de esos aspectos de la preparación de una obra que determinan el ritmo de trabajo, la seguridad de la cuadrilla y la calidad del resultado final. El mercado ofrece hoy una amplia gama de equipos, desde sencillos accesorios auxiliares hasta máquinas avanzadas para la instalación en canalizaciones de telecomunicaciones. El problema es que no todos los equipos sirven para todas las tareas. Entender las diferencias entre los equipos disponibles y adaptarlos a las particularidades de cada obra es la base de una instalación bien ejecutada.
¿De qué depende la elección del equipo para una instalación de cables?
Antes de elegir cualquier equipo conviene responder a unas cuantas preguntas básicas. ¿Qué se va a instalar: un cable de potencia, un cable de telecomunicaciones o fibra óptica? ¿Qué longitud tiene el trazado? ¿La instalación se hará en canalización, enterrada, aérea o en el interior de un edificio?
Cada uno de estos factores influye en qué equipo será el óptimo. Instalar un cable de potencia en campo abierto exige un planteamiento distinto que soplar fibra óptica en un microconducto a lo largo de varios cientos de metros.
También hay que tener en cuenta la logística: el acceso al terreno, el tamaño de la cuadrilla y el plazo de ejecución. Un equipo que acelera el trabajo en un trazado recto puede resultar inútil en una arqueta estrecha o en un tramo con mucha pendiente.
¿Qué es un polipasto de palanca y cuándo se utiliza?
El polipasto de palanca de cadena es un equipo que se utiliza para tirar de cables en condiciones difíciles, sobre todo cuando hay que vencer grandes resistencias de tiro o trabajar en tramos largos sin poder desplazar continuamente la bobina a mano.
El mecanismo de cadena proporciona una gran fuerza de tiro con un esfuerzo físico relativamente pequeño por parte del operario. Esto es fundamental en las instalaciones en canalizaciones de cables, donde el cable recorre decenas o cientos de metros con curvas, reducciones de sección de los tubos y numerosas arquetas intermedias.
El polipasto de palanca de carraca resulta especialmente útil con cables de gran sección y mazos multiconductores pesados, en los que el rozamiento es tan grande que guiar el cable a mano es imposible o peligroso. Al elegir el equipo, conviene fijarse en la fuerza de tiro máxima, la longitud de la cadena y la posibilidad de regular la velocidad de trabajo.
¿Cómo elegir el equipo de tiro para cada tarea?
El parámetro clave es la fuerza de tiro, expresada en kilonewtons. Un equipo demasiado débil no podrá con un cable pesado en un trazado largo; uno demasiado potente puede dañar el cable si este se bloquea de repente.
Los fabricantes suelen indicar la fuerza de tiro máxima admisible para cada tipo de cable. Conviene comparar estos datos con las condiciones reales del trazado: su longitud, el número de curvas y el tipo de tubos de la canalización.
También importa el diseño del equipo. Los modelos pensados para trabajar en obra deben resistir la suciedad, la humedad y las bajas temperaturas. En trabajos que se realizan en distintas épocas del año, la resistencia a la meteorología repercute directamente en la fiabilidad del equipo.
¿Para qué sirve un desbobinador y cuándo es imprescindible?
El desbobinador es un equipo que permite desenrollar el cable de la bobina de forma controlada durante el tendido. Sin desbobinador, el cable que se desenrolla directamente de una bobina apoyada en el suelo se retuerce y forma bucles y tensiones que pueden dañar su estructura de forma permanente.
El desbobinador mantiene la bobina en una posición que le permite girar libremente, lo que elimina las tensiones de torsión y asegura un avance uniforme del cable. Es un equipo básico para cualquier cuadrilla que tienda cables en canalización, enterrados o sobre estructuras de soporte.
Los desbobinadores se diferencian por su capacidad de carga y por la separación de las ruedas de apoyo. Para bobinas de varios cientos de kilos basta con un desbobinador ligero y portátil. Para bobinas pesadas con cables de potencia de alta tensión ya hacen falta equipos con sistema de elevación hidráulico.
¿Cómo elegir el desbobinador adecuado para una bobina de cable?
El parámetro básico es la capacidad de carga, es decir, el peso máximo de la bobina que el desbobinador puede soportar con seguridad. Superar este valor puede dañar el equipo o provocar la caída incontrolada de la bobina, lo que supone un grave peligro para los trabajadores.
También es importante la separación de los ejes de apoyo. Las bobinas de cable tienen distintos diámetros de valona y distintas anchuras: el desbobinador debe adaptarse a esas dimensiones concretas o permitir su ajuste.
En terrenos difíciles son útiles los desbobinadores con ruedas o patines, que pueden desplazarse fácilmente a lo largo del trazado sin maquinaria pesada. Los modelos con freno de pie facilitan dosificar con precisión el cable al introducirlo en el tubo.
¿Qué es una máquina de soplado de fibra óptica y en qué condiciones se utiliza?
La técnica de soplado de fibra óptica en microconductos es el estándar en las instalaciones modernas de telecomunicaciones. La máquina de soplado de fibra óptica introduce el cable o el haz en una microcanalización previamente tendida mediante aire comprimido, con la ayuda de un empujador mecánico.
Así es posible instalar tramos de varios cientos de metros sin interrupciones y sin necesidad de arquetas intermedias adicionales. Con una microcanalización bien preparada pueden realizarse incluso instalaciones en tramos de más de un kilómetro.
La máquina de soplado se utiliza sobre todo en redes FTTH, redes troncales y enlaces entre edificios. Su uso exige preparar antes el trazado: una microcanalización limpia, estanca y libre de agua y suciedad.
¿Qué parámetros de la máquina de soplado son decisivos?
Lo más importante es el rango de diámetros de cables y microconductos con los que es compatible el equipo. Las máquinas de soplado suelen estar diseñadas para tamaños concretos de microconducto, desde 7/5,5 mm hasta 16/12 mm o más. Utilizar el equipo fuera del rango de diámetros recomendado provoca fugas o daños en el cable.
El caudal del compresor que alimenta la máquina de soplado influye directamente en el alcance y la velocidad de instalación. Un caudal de aire insuficiente limita la longitud del tramo que se puede recorrer.
También es importante controlar la fuerza de empuje. Una fuerza excesiva puede dañar las delicadas fibras ópticas, sobre todo en cables monofibra o en haces de pequeño diámetro.
¿Cómo organizar el trabajo con tres tipos de equipo en una misma obra?
En las grandes obras de infraestructura se utilizan a menudo varios tipos de equipo a la vez, para distintas fases y tramos del trazado. El equipo de tiro se encarga de los cables de potencia pesados, el desbobinador acompaña a cada bobina del trazado y la máquina de soplado trabaja en los tramos de microcanalización para fibra óptica. La clave de una buena organización es repartir la cuadrilla y el equipo según el tipo de trabajo. Mezclar tareas, por ejemplo intentar usar un equipo de tiro con cables de fibra óptica, acaba dañando el cable y provocando paradas.
También conviene asegurarse de que el equipo es compatible con los materiales que se utilizan en la obra. Los accesorios de guiado, las cabezas de tiro y los adaptadores deben corresponder a los tipos concretos de cables y tubos. Las uniones incompatibles son la causa más frecuente de problemas durante la ejecución.
¿Cuándo conviene invertir en equipo propio y cuándo alquilarlo?
Las empresas que realizan instalaciones de cables con regularidad y a mayor escala comprueban enseguida que el equipo propio se amortiza en pocos encargos. El coste de alquilar equipos especializados puede suponer una parte importante del presupuesto de una sola obra.
Por otro lado, en trabajos esporádicos o cuando se trata de un nuevo tipo de instalación, por ejemplo un primer contrato de soplado de fibra óptica, comprar un equipo caro no siempre está justificado económicamente.
Si se decide por la compra, conviene elegir equipos de fabricantes de confianza, con servicio técnico y repuestos disponibles en su mercado. Una avería del equipo a mitad de contrato es un coste difícil de incluir en el presupuesto.
¿En qué fijarse al comprar equipo para instalaciones de cables?
La calidad de fabricación, la disponibilidad del servicio técnico y el cumplimiento de las normas de seguridad son los tres pilares de una buena elección. Las imitaciones baratas de origen dudoso pueden funcionar bien durante un tiempo, pero fallan en condiciones de obra difíciles o con un uso intensivo.
Conviene comprobar también si el fabricante ofrece formación o documentación técnica en su idioma. Con equipos que manejan cuadrillas cambiantes, unas instrucciones de uso claras no son una opción, sino una necesidad.
Una tienda de prestigio especializada en equipos para el sector eléctrico y de instalaciones no solo debe ofrecer el producto, sino también asesoramiento para elegir el equipo adecuado para cada aplicación. Es la diferencia entre una simple compra y una ayuda técnica real, que se traduce en la calidad de la ejecución y en la seguridad del trabajo en obra.