Los trazados de las líneas subterráneas se planifican de forma que encuentren el menor número posible de elementos de infraestructura, instalaciones, etc. Sin embargo, no es realista que una línea de cables discurra en línea recta sin tener que esquivar ningún obstáculo. Por motivos prácticos y de seguridad se utilizan, por tanto, estructuras como galerías, canales, patinillos o puentes de cables.
Galerías y salas de cables
Una galería de cables es un recinto especial en el que se tienden cables y conductores. Debe tener al menos 80 cm de anchura (en las zonas de paso) y 200 cm de altura. Es necesario garantizar un entorno seguro para proteger los cables frente a daños. Ante todo, las galerías y las salas de cables deben construirse con materiales no combustibles. También hay que proyectarlas de forma que se evite al máximo la entrada de agua y de suciedad. Para respetar las normas de seguridad no basta, por tanto, con el equipo de tendido, como el desbobinador: también es necesario un diseño correcto de las galerías y de los demás elementos de la línea de cables.
En las galerías también hay que prever una serie de protecciones frente a distintos factores que pueden dañar los cables. Ante todo se instala un drenaje, porque la humedad provoca inevitablemente corrosión. Además, es necesario garantizar una entrada de aire natural o forzada, que pueda interrumpirse si es necesario. Los requisitos de anchura de paso no son casuales: deben permitir la evacuación de las personas. Si la galería mide más de 20 metros, debe disponer de alumbrado eléctrico.
La protección contra incendios es muy importante. Si la galería mide más de 100 metros, hay que dividirla en sectores de incendio de 100 metros como máximo (se recomiendan 50 metros). Los sectores deben separarse con compartimentaciones cortafuegos con una resistencia al fuego de al menos 30 minutos.
Canales de cables
El canal de cables sirve para montar conductores por encima o por debajo del suelo. Puede discurrir bajo el pavimento o sobre él. Existen distintos tipos de canales: abiertos o cerrados. Sus dimensiones son tan reducidas que, evidentemente, no es posible entrar en ellos. Sin embargo, permiten acceder a los tubos, conductores y cables a lo largo de todo el canal, lo que resulta útil durante el mantenimiento y las posibles reparaciones. Para el montaje son imprescindibles los rodillos para bandejas portacables, pero también hay que cumplir otros requisitos. Ante todo, al igual que las galerías, los canales deben construirse con materiales no combustibles. Es importante que las placas que los cubren sean desmontables en toda la longitud del canal, aunque se admiten canales sin acceso desde arriba (pero no en longitudes superiores a 200 cm). Por el riesgo de corrosión, también aquí es necesario un drenaje. En cuanto a la protección contra incendios, se admite más de una solución. En primer lugar, todo el canal puede rellenarse de arena. La alternativa es dividirlo en sectores de incendio mediante barreras cortafuegos. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que estas barreras no deben dificultar el drenaje. Los canales se utilizan en ubicaciones muy diversas, por lo que el riesgo de entrada de humedad no es igual en todas partes. Si el canal está dentro de un edificio o por encima del nivel freático, se admite un fondo de tierra. Pero debe protegerse adecuadamente con una capa de 10 cm de grava y arena compactadas.
Patinillos de cables
Otra estructura que se utiliza en las líneas de cables son los patinillos de cables. Se trata de pasos verticales independientes que unen al menos dos plantas de un edificio. Los cables se fijan en ellos sobre bandejas de escalera o en canales de cables. Los patinillos también deben construirse con materiales no combustibles. Además, se dividen en sectores de incendio mediante compartimentaciones con una resistencia al fuego de 90 minutos. Es necesario garantizar el acceso a cada sector de incendio para poder realizar los trabajos de mantenimiento.
Puentes de cables
Los puentes de cables también se conocen como pasarelas de cables. Son estructuras elevadas para el tendido de cables. Suelen estar formadas por ménsulas, bandejas de escalera o bandejas portacables. Existen puentes de cables abiertos, protegidos o cerrados. Por motivos de seguridad, la estructura metálica debe ponerse a tierra. Las pasarelas protegen los cables de la acción directa del sol. Deben construirse de forma que permitan limpiar los cables de polvo y otra suciedad. Al proyectar los puentes de cables se tienen en cuenta también las posibles ampliaciones de la instalación. La resistencia mecánica y el espacio disponible deben adaptarse a ello, para poder añadir más cables en el futuro.
Envolventes de protección
Durante el tendido de la línea, la protección frente a daños mecánicos la proporcionan distintos tipos de rodillos, como el rodillo de esquina. La protección también es imprescindible durante la explotación de la línea. Por eso se utilizan envolventes resistentes a los agentes externos. Constituyen una protección adicional frente a la humedad, ya que deben montarse de forma que no se acumulen en su interior agua ni lodo. Una vez tendidos los cables, las envolventes se sellan con material no combustible.
El tendido de una línea de cables exige un diseño bien pensado: resultan imprescindibles elementos como canales, puentes o patinillos de cables. En todos ellos es fundamental garantizar la protección contra incendios.