Hoy en día, cuando la demanda creciente de energía eléctrica es parte inseparable del progreso tecnológico, la seguridad de la infraestructura eléctrica se ha convertido en una prioridad. Uno de los aspectos más importantes en este contexto es la protección contra incendios de las líneas de cables, que son la columna vertebral del suministro eléctrico en muchos sectores clave, desde la industria hasta los edificios residenciales. Una protección contra incendios eficaz no solo minimiza el riesgo de que se produzca un incendio, sino que también limita sus posibles consecuencias y protege tanto la vida humana como bienes valiosos.